domingo, 26 de enero de 2014

Soy quien se desnuca mirando atrás porque el futuro será duro si no estás.

-Dime, ¿cómo pasó?
-No sé. Supongo que poco a poco me fue ganando. Pero cuando de verdad lo sentí, fue cuando me miró y algo en mi interior se estremeció.
-¿Y cómo es?
-Era el que cuando peor estaba venia y me daba un abrazo. Quien me hacia desahogarme y me calmaba con un beso en la mejilla. Incluso cuando le dije que le quería, seguía ahí. Me dejaba apoyarme en su pecho y olvidarme de todo. Era quien me entendía o al menos hacia el esfuerzo. Era la persona que todo el mundo necesita, quien haría cualquier cosa por no verte llorar.
-¿Por qué me hablas en pasado, se ha ido?
-No. Bueno, no estoy segura.
-Así que lo que pasa es que el está, pero todo lo anterior se ha quedado en el pasado... ¿Y cómo lo llevas?
-Sí. Lo llevo, aunque por la noche no puedo evitar romperme. Porque yo nunca quise que esto pasara, pero por mi culpa ha pasado. Está claro que nadie controla de quien enamorarse. Pero es que a lo mejor, si podría haberlo parado. Quiero decir, si me hubiera separado a tiempo…
-Nada habría pasado. Cuando llueve muy fuerte, ni siquiera un paraguas puede evitar que te mojes. Por mucho que intentes parar el amor, siempre habrá algo que te lo recuerde y vuelvas a él. Lo mejor que puedes hacer, es dejarlo.
-Pero, tengo miedo de que nunca acabe…
-Acabará, llegará alguien.
- ¿Y cómo lo sabes?
-No lo sé, pero es lo que suele pasar.
- ¿Y si no pasa?
-Todo seguirá igual. Pero el intentara entenderte y volverá.
-Ojalá, porque le echo de menos.

jueves, 23 de enero de 2014

No hem oblidat, mai ho farem.

Te echo de menos. Cuando oigo tu nombre y me vienen todos los momentos contigo. Cuando entro en una clase en la que estuve contigo y recuerdo tu sonrisa. Cada noche, cuando nos reencontramos en el mundo de los sueños y te cuento como va esto y sonríes. Por la mañana cuando le doy el beso de buenos días a tu foto. Cuando llego al colegio y todo eres tú. Cuando oigo el valenciano y tu voz me viene a la mente. Simplemente te echo de menos siempre. Pero echar de menos no es no poder dejar de llorar, también se puede echar de menos sin lágrimas. Te echo de menos porque has dejado un hueco enorme en este mundo y por eso te sonrío, día a día. Tampoco quiero decir que no llore tu ausencia, pero siempre la acompaño de un sonrisa, como la que tú siempre tenías. Aunque todo esto ya lo sepas, no importa. Te echo de menos, te quiero y te siento.
Més lluny, haurem d'anar més lluny.
Més lluny, més lluny que el demà.   
Més lluny, lluitant per aconseguir.   
Més lluny, un futur per tu i per mi.  


Tenerte enfrente y hacerme un hueco en tu mente.

Todo es bonito hasta que te das cuentas de cómo son las cosas. Porque no me vas a querer nunca. Hay a quien le hace gracia y todo, es bonito ver cómo me quedo embobada cada vez que sonríes, como me muerdo el labio cuando hablas conmigo y la cantidad de estupideces que hago cuando te tengo enfrente. Pero me está matando poco a poco y no tengo ganas de nada. Porque esta vez sí, me has calado como nadie. Te prometo que tengo esperanzas y ganas de esperarte. Pero hay algo, que me mata y es que ahora se lo que es sentir, que cuando no estas con él hay una parte tuya que tampoco está. Y duele, duele hasta lo más profundo. Porque ya no sé cómo sentirme, si tu no me sientes. Digo que si no me quieres, no sé cómo quererme. Y nadie lo va entender, pero tampoco quiero que lo entiendan. No sé ni que decir, ni cómo explicarme porque esto me está rompiendo.  Esta angustia me paraliza.


Pero a pesar de que diga que me está matando, es lo que me da fuerza para levantarme. Eres por quien daría todo, porque te necesito como el agua para vivir. Eres mi oxígeno y cuando no estas me ahogo. Sabes, es increíble que a veces parezca que solo me correspondes en la distancia cuando por un instante creo que tú también me echas de menos. Pero yo te echo de menos incluso cuando estas, hoy he echado de menos robarte un beso, pero eso lo echo de menos cada día. No te puedo olvidar, porque sin ti no sé. Sin ti. Qué triste suena y que triste sería. La gente me pregunta si me daría igual ser la segunda, la otra; y sí, me daría igual. Porque olvidé que era eso del orgullo en cuanto te vi sonreír y supe que por ti perdería mi culo. A mí, con tal de estar contigo me sobra y lo sabes. Sin que me dieras ningún motivo, me arriesgaría. Olvidé el significado olvidar desde el primer diálogo que mantuve contigo. A veces, pienso en callarte o besarte; que viene siendo lo mismo. A veces, creo que te hago feliz y todo. No buscaba nada y resultaste ser todo lo que buscaba. 

miércoles, 15 de enero de 2014

No sé hacer nada bien, excepto esperarte.

Soy la típica que cuando acabo los deberes mete las hojas en los libro y no en el carpesano. Soy la que siempre tiene el armario desordenado y luego no encuentra nada. Soy la que deja las cosas en cualquier sitio del cual luego no se acuerda. Soy la que odia ponerse calcetines para dormir porque los pierde. Soy la que ser ríe o llora cuando no debe. Soy a la que se le cruzan los cables cuando tiene un día malo. Soy la que tiene la cabeza loca. Y sí, soy un desastre. Pero se, que soy la única que no dormiría en toda una noche por si acaso llamaras a mi puerta. La que se quedaría toda la vida esperando ese beso. Soy la que se tragaría todos los problemas y todas las tristezas por hacerte sonreír aunque fuese una vez al día. Soy la típica que lleva ojeras todos los días porque no le ha quedado claro eso de que hay que soñar menos y dormir un poco más. Soy la que se enamora perdidamente de un imposible. La que ve posibilidades donde no las hay. Soy  la piensa que quizá algún día dejarás el tabaco por mis labios. Soy yo y aunque me cueste decírtelo y a ti escucharlo, te quiero.

lunes, 13 de enero de 2014

A meterme de tu vida por las venas.

Cómo decirte todo lo que nunca vas a llegar a saber. Cómo decirte lo que no quieres saber. Cómo decirte que eres la primera persona que pienso al levantarme y la última al acostarme. Cómo decirte que sólo pienso en ti. Cómo decirte que ni tu ni nadie entiende, ni entenderá que cada día y cada noche pienso en ti, en tus labios y en su sabor. Cómo decirte que tengo unas ganas terribles de besarte y sonreírte entre beso y beso; de que choquen nuestros dientes. Cómo decirte que mi mano está hecha para encajar con la tuya o viceversa. Cómo decirte que dormiría contigo una, dos, tres e infinitas veces; simplemente por verte nada mas abrir los ojos o nada mas cerrarlos. Cómo decirte que iría sin pensarlo, pero que sólo espero a que me lo pidas. Cómo decirte que espero lo imposible y que no me doy por vencida. Cómo decirte que estoy harta de la gente que no entiende esto y pone caras raras. Cómo decirte que a mi me basta con que tu lo entiendas, que no me importa si no creen en el amor. Cómo decirte que quiero que vengas y mandemos a tomar vientos a todas esas personas que no entienden o no quieren entender. Cómo quieres que no te quiera, si te quiero sin querer. Y sin querer les miento. Cómo, dime cómo me quito estas ganas de callarte con un beso, sin que tenga que besarte y perder todo lo que hay.
Porque algo hay y eso no me lo puedes negar. Porque ni yo te he vuelto a mirar de la misma forma, ni tú a mí. No sé bien por qué. Tú sabrás, supongo; si eso algún día vienes y me cuentas que corre por tus venas. Por las mías sabes de sobra, que corres tú.
Llevo un año esperandote, no me he cansado y supongo que será la duda, que siempre lleva al error. Pero que error más bonito sería el nuestro. Porque aun que saliera mal, no podria llamar error, y creo o por lo menos espero, que tu tampoco.
Bueno,¿me besas o me espero un poco más? Que ya sabes que lo de esperar va mucho conmigo, que la esperanza nunca la pierdo.