lunes, 16 de mayo de 2016

Then I jump.

Suena muy precipitado, pero eres el aire fresco que necesitaba en vida. Suena muy precipitado, pero ahora solo quiero si querer es contigo. No puedo decirlo, no quiero decirlo, pero en mis adentros hay una voz, una voz gritando tu nombre. Hoy he descubierto que el mundo podría pararse y ya no me importaría. Creo que me has lanzado dardos directos al corazón. Y ojalá no maten, ojalá solo se hayan clavado para hacerte eterno. Porque siendo sincera tú, que apareciste sin más, te has clavado en mi. Ya sé que es muy precipitado y muy raro, que sin haber sido, sin haber estado, ahora solo quiera que seamos y estemos. Pero supongo que es lo que tiene las personas con magia. Yo que me creía incapaz de volver a enamorarme, ahora sé que cualquier cosa puede pasar si tú estás a mi lado.

Todo esto es muy precipitado
y ojalá no acabe siendo un precipicio,
por el que saltar
y morir de nuevo,
en vez de volar.

domingo, 15 de mayo de 2016

Baile de corazones.

Él era cariño, cada vez que tenía que agradecer algo venía y me abrazaba. Él era canción y no podías parar de cantarla nunca. El era playa y yo la chica de su orilla, esperando que subiera la marea y acabara empapándome por completo. Él era su forma de saber si estaba mal solo con mirarme a los ojos. Él era el típico sueño inalcanzable que todo el mundo tiene en su vida para darse cuenta de que no todo se puede tener. Pero también era sueño, porque nunca parecía real.

Él era amistad, siempre me escuchaba atento e intentada darme la mano para levantarme una vez tras otra. Él era corazón y todo lo que hacia se lo dictaba él. Él era increíble por muchísimas cosas. Tenía una forma de sonreír que ojalá pudiera verla el mundo entero para darse cuenta de que no son los tratados sino su sonrisa la que pone fin a las guerras. Tenía una forma de mirar que te hacia echar a correr por miedo a quedarte atrapada en sus ojos. Él era el que tenía mil y una razones para irse y siempre decidía quedarse. Hasta que le reproché que hubiera sido así y ya no volvió a ser conmigo.

Porque él era ese y nadie en su sano juicio sería capaz de echarlo de su vida. Excepto si te está matando, entonces has de hacerlo para poder vivir de nuevo. Y una vez vives de nuevo e intentas que las cosas sean igual que antes, ya no hay vuelta atrás.

Todo desparece.
Se esfuma.

Como si nunca hubiéramos sido juntos todo lo que tú eres. Como si nunca hubiéramos sido ca la canción número uno de nuestras vidas. Que a lo mejor no lo fuimos, no lo fui (eso seguro), pero sí que bailamos. Bailamos hasta decir basta, y bastó.

sábado, 7 de mayo de 2016

Ya nada volverá a ser igual.

Estoy tan acostumbrada a hablar de mí, de lo que siento, de mis miedos, de mi dolor. Siempre he mirado por mí, por seguir mi corazón, pero ¿y tú?

Lo sé, sé que no siempre fui consciente de que tú también estabas ahí con tus sentimientos y no los tuve en cuenta. Lo siento. Ojalá pudiera volver atrás y cambiarlo todo, solo por no estar como ahora. Creo que lo peor de todo es que te comprendo y que sé perfectamente por qué estás así. Es lo peor porque no puedo cambiarlo, porque yo para ti ya no.

Me siento idiota porque muchas veces te he reprochado que te distanciabas, pero ahora que sé que te has ido, también sé que en ningún momento te fuiste de mi lado. Por eso te voy a estar eternamente agradecida, porque poca gente habría hecho lo que tú. Fuiste muy valiente. Sé que parece que todo sea contradictorio, que un día te diga que no comprendo porque no te alejarse y que al otro te agradezca que no lo hicieras. Lo parece porque lo es, porque antes todo lo que sentía por ti era contradictorio. Pero ya no.

Joder, esta todo muy roto y no hay quien pueda arreglarlo. Sé que no tienes ningún motivo por el que confiar en mí, porque te he fallado. Pero yo nunca quise esto y creo que debes saber que todo es fruto de un malentendido. Un mensaje mal expresado, que nunca tendría que haberte llegado. ¿Qué puedo hacer?

Lo siento. Siento haberte jodido una vez tras otra, siento haberte querido, habértelo dicho, no haber parado cuando debí. Sé que no es justo, que no vale que siempre esté pidiendo perdón, porque nadie quiere tener en su vida a alguien que siempre este disculpándose, quieren tener a personas que nunca tengan que decir lo siento. Yo, por desgracia, no dejo de decirtelo. He hecho muchas cosas mal, sobretodo quererte y nada va a poder cambiar todo lo que he hecho, porque el pasado es imborrable. Tenemos que acabar con esto y elegir un camino definitivo , elegirlo ambos, siendo conscientes de que será para siempre. Sé que en el fondo he acabado chocandome con todo lo que siempre he buscado. Lo siento.

Ojalá, te lo digo en serio, un día decidas escucharme de nuevo y pueda explicarte que yo nunca, nunca he querido sacarte así de mi vida. Aunque haya acabado borrandote de mi corazón, habría preferido quererte solo a ti durante el resto de mi vida que escuchar como ya no tienes ganas de hacer nada que pueda tener relación conmigo.

También quiero decirte que soy gilipollas, no hay otra palabra mejor para definirme. Supongo que no te das cuenta de lo que significa perder, hasta que pierdes de verdad. Me da pena, me da rabia haberte perdido. Empecé a odiarme en cuanto me dijiste que no podías prometerme nada. Porque sé por qué lo hiciste, tu siempre cumples tus promesas... En cambio yo rompí demasiadas. ¿Cómo hago para darme cuenta de todo tarde? Siempre hago todo mal y tarde, como si después tuviera el poder necesario para arreglarlo. Pero yo, yo solo sé joder las cosas. Si no, mira todo mi alrededor, se está rompiendo.

Espero que algún día puedas perdonarme, desde enamorarme de ti hasta las dudas sobre ti que no hicieron nada más que acabar con nosotros.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Por si acabas leyendo este desastre.

Te he querido demasiado, por eso te he querido mal. Amor significa lo mismo aquí y en la otra punta del mundo, pero para mi "amor" significaba vivir contigo. Quererte siempre ha sido como un círculo, sin inicio, sin final. Era como ser consciente de que una vez hubo una puerta por la que entrar, pero a su vez, ser consciente de que esa puerta había desaparecido y ya no había vuelta atrás. Por mucho que siguiera caminando, siempre acababa en un punto donde ya había estado.

Supongo que creerás que como los círculos ni empiezan ni terminan, yo sigo hipnotizada por tu risa. Te equivocas, te estás equivocando tanto con todo esto, que estoy empezando a sentir indiferencia hacia ti. Quería escribir sin dirigirme a ti, escribir sobre ese dolor que piensas que es interminable, pero que un día de repente ves que hay alguien en tu vida dispuesto a ponerle fin al dolor, y ese alguien eres tú misma un martes cualquiera siendo consciente de que si alguien puede cambiar algo eres tú. Poniéndole ganas y queriéndote de verdad, acabas matando al dolor.

El caso es que acabo de decidir que voy a escribirte con la tonta esperanza de que acabes aquí, leyendo estas lineas, por si por una de aquellas resulta que no me odias tanto y aun quieres saber donde acaban todas esas palabras bonitas que en algún momento te dediqué. Así que necesito que leas atentamente:

       Estás equivocado. Crees que solo quiero decirte que te echo de menos y te necesito en mi vida, pero no. Eso no es cierto: no te quiero y no te necesito en mi vida. 

      No sé muy bien cómo hemos acabado en esta situación, no sé quien decidió irse, de hecho, empiezo a plantearme que lo hicimos a la vez. Pero poco importa el cómo. Estamos donde nunca quise que estuviésemos y hasta hace apenas unas horas me sentía culpable por ello, pero lo cierto es que es una decisión mutua. He intentado arreglarlo, pero has rechazado cualquier posible acercamiento. Te comprendo, incluso me atrevería  decir que lo merezco, pero la estás cagando. No por no hablarme, que para serte sincera es lo que menos me preocupa. Lo que pasa es que no distingues entre las personas que compartimos en nuestra vida y yo. El problema lo tienes conmigo, entonces dime ¿por qué acaba pagandolo también el resto?

      Es algo que no me incumbe. al fin y al cabo, es tu decisión. Pero me duele, es lo único que me duele. Pienso que todo esto no es necesario. Hemos vivido muchas cosas, buenas, bonitas, feas, malas. Pero hemos vivido, ¿acaso eso no es lo importante? Hemos hecho millones de cosas mal, como todo el mundo, pero nadie es culpable de nada. El que se enamora no lo puede controlar, es como una bestia interna que vive en un corazón y sale a la luz cuando se chocan nuestras pupilas. Quien enamora no tiene la culpa de ser la droga de la bestia. Pasó, te quise, me doliste, me jodiste y acabe jodiéndote. Puede que las cosas nunca puedan volver a ser lo que eran, tampoco quiero que vuelvan. Quiero empezar de cero contigo, tenemos que hacerlo. Por nosotros y por el resto. Tenemos que hacerlo porque el pasado no se borra, ni desaparece y si intentas huir siempre acaba cogiéndote. 

    Así que, aquí estoy. Curada y sana. Intentando no perder los papeles  por saber que la distancia entre nosotros, se está convirtiendo en la distancia de nuestros mundos, que queramos o no: están unidos.