viernes, 24 de junio de 2016

El reencuentro.

Ahí estas tú,
todo se ha vuelto negro,
no hay razones en mi interior,
soy toda grietas,
pero ahi estás
tú.

Qué decirte,
después de todo
yo que deseaba que me buscaras
me he encontrado.

Y aunque ya no
estás ahí.
mi reconstrucción
es la causa de una sonrisa.
Una que
ya no
lleva tu nombre.

Porque ayer,
hoy,
y probablemente,
mañana,
esa sonrisa,
solo pueda verla
en un espejo.

Por dejar de buscarte,
acabé encontrandome
y hoy sé
que nunca supimos
dónde estabamos.

Y, así,
acabamos perdidos.

lunes, 13 de junio de 2016

El mundo es nuestro.

Para poder comprender por qué hay cosas que nunca acaban, he de hablaros de él.

Es la causa de cualquier terremoto de mi cuerpo cada vez que siento sus dedos acariciando mi piel. Son mis ganas de morir en sus caderas cuando clava sus pupilas en las mías. Las ansias por morder sus labios cada vez que sonríe. Morder, morderle, mordernos, perdernos. Causantes de una tercera guerra mundial entre dos cuerpos que estallan como una bomba atómica, llevándose por delante miles y miles de vidas, sin importarnos nada más que llegar muy lejos. Luego, una vez hecho el desastre, fruncimos el ceño y preguntamos por qué, otra vez nuestras pupilas en contacto y comienza el ciclo de siempre.

Rincones escondidos en nuestros cuerpos, callejones sin salida, te quieros inevitables. Dos locos en acción, buscando cordura en la mayor locura jamás cometida. Nosotros que prometimos tener cabeza, la perdemos para perdernos y encontrarnos tras el juego de nuestras lenguas.

Él tan pólvora y yo tan mecha, siempre que nos unimos, estallamos y nos rompemos en miles de pedazos que siempre nos llevan al mismo lugar para empezar de nuevo el mismo juego de siempre. Con las mismas ganas y las mismas razones, el mundo gira a nuestro compás.

domingo, 12 de junio de 2016

Quiero seguir contigo.

- Nunca creí que llegaríamos hasta aquí.
- Ya, todo lo que querías que no pasara ha pasado.
- ¿Qué quieres decir con eso?- Sus palabras has atravesado mi pecho como cuchillos.
- No sé, tus acciones han de acompañar a tus actos.
- ¿Y no los han acompañado?- Dije llena de rabia, mientras el alzaba sus hombros ignorando una respuesta.
- ¿Qué hicimos para merecer esto? ¿Qué hicce?- Le pregunte resignada.
- Quererme.
- Quererte no ha podido traer tantas guerras.
- En el amor no hay un punto medio: juntos o separados.
- Sí que hay punto medio, hemos estado todo este tiempo en ese punto.
- ¿Quieres seguir ahí?- clavó, por primera vez después de tres meses, sus pupilas en las mias.

Fueron unos segundos eternos en los que un nudo vino a mi garganta y se me olvidó cómo articular cualquier palabra mientras no dejaba de mriarme. Cogí aire:

- Quiero seguir contigo.

Tras estás palabras que no sé cómo fui capaz de pronunciar, él me agarro el brazo atrayéndome hacia él y me abrazo. Cómo explicarlo si entre sus brazos no hay espacio para razonar, solo para sentir. Es como si pones tu canción favorirta a todo volumen, cierras los ojos y te dejas llevar por su ritmo. Él te abraza y no ha de pasar nada más, porque en ese momento esta pasando todo y la vida no es más que respirar en su pecho.

sábado, 11 de junio de 2016

Mi moneda de doble cara.

Veo dibujado en el cielo un corazón y, de repente, tu nombre en mi cabeza. Llámalo casualidad, llámalo destino, llámalo como quieras, pero llámalo. Porque las cosas son como son y todo cambia de repente, como nosotros. Pasamos de ser todo a ser nada, de ser nada a ser todo, como si fuesemos una montaña rusa. Seguramente lo seamos, si no no sabria explicar la adrenalina de mi cuerpo.

- ¿Sabes? Contigo todo me resulta distinto, mejor.

No respondes, me medio ignoras y sonríes. Sé que pensarás que estoy loca, no lo niego, pero eres tú la causa.

- Eres como una moneda de doble cara.
- ¿Cómo?
- Cuando tienes una moneda de doble cara, tienes que jugarte todo a cara, entonces nada puede  salir mal.
- ¿Y yo soy como una de esas?
- Sí porque contigo nada va mal, me la juego todo a ti y no hay ninguna forma de que algo vaya mal.

Otro silencio, como siempre que alguien dice demasiado.

lunes, 6 de junio de 2016

You fixed me.

Volver a estar entre tus brazos me ha resucitado. No sé cómo lo haces, pero siempre lo haces. Tenemos la habilidad de decir todo lo que no nos atrevemos a través de un abrazo, tienes la capacidad de arreglarlo todo con un simple abrazo. Dejandome acurrucar mi cabeza en tu pecho, atrayendome hacia ti y besando mi frente, creo que nunca antes me había sentido tan viva. Nadie es capaz de hacerlo, excepto tú. Por eso eres mi excepción favorita a todo. Por eso y porque todavía no he encontrado ninguna sonrisa que me haga perderme como lo hace la tuya y ya sabes que me encanta perderme y más si es en ti. Por eso mientras me abrazabas me he transportado a otro mundo, uno en el que solo existiamos tú y yo y he llenado el momento de magia, para que así no se me olvide nunca. Aunque no necesito magia, yo nunca olvido nada contigo. Es imposible borrarte de mi cabeza, sobretodo cuando no paras de reír. Eres tan jodidamente increíble que no sé cómo decirte que si el mundo estuviera lleno de gente como tú lo único que habría sobre la tierra sería paz. Porque solo tú puedes arreglar lo más difícil: un corazón. 

sábado, 4 de junio de 2016

Las dos malditas palabras de siempre.

No sé qué me esta pasando, pero todo lo que juré haber dejado de sentir está volviendo a mí. Siento como mi corazón vuelve a encogerse cada vez que pasó por cada lugar en el que estuvimos juntos. Y han sido tantos... Y hemos sido tanto. Es inútil quererte, es tirar millones de te quiero a la basura. Al menos así es como tú y el resto del mundo lo vereis. La realidad es muy distinta, cualquier te quiero que te dedique a ti es el te quiero más grande y más real del mundo. Creeme cuando te digo que eres lo más bonito que me ha podido pasar, porque es imposible que no lo seas. Es imposible desengancharse de tu sonrisa y no fui consciente de los mucho que la echaba de menos hasta que la volví a ver. Hasta que hiciste ese gesto que tantas veces me habias dedicado, inclinando la cabeza y sonriendo, supongo que fue entonces cuando todo volvió a mí. Eres una persona increíble y no puedo ser contigo si no te quiero, si yo desde el primer segundo en que entraste en mi vida ya estaba dispuesta a darlo todo por ti, como voy a poder ahora no hacerlo. Ya te lo he dicho más de una vez, yo la felicidad solo la he saboreado en momentos vividos contigo.

Lo único que realmente quiero es que entiendas que lo mínimo que puedo hacer es decirte y recordarte lo bonito que eres, por dentro y por fuera. Que lo único que puedo hacer es quererte y desearte, pero nunca, nunca tenerte. Por eso lo que más me jode es que tengo tanto, siempre he tenido tanto que darte que no sé dónde meterlo y me está consumiendo. Es tu magia, estoy segura de ello, me haces perder la cabeza, las manos, los pies, hasta el corazón. Es tu magia, si no dime cómo fue posible que deshicieras en cinco minutos todo lo que creía haber conseguido en tres meses, porque esto lo has hecho cuatro veces en cuatro años. 

Necesito decirtelo, y es que siento como me aprisiona el corazón queriendo salir, las dos malditas palabras de siempre:
Te quiero. 

viernes, 3 de junio de 2016

Si de amor ya no se muere, yo sin ti no viviré.

Hoy te he visto. Después de tres meses parecía todo tan normal, como si entre nosotros no hubiera habido ninguna guerra. Has venido y me has dado dos besos, ojalá todo esto no hubiera sido tan forzado. Estoy haciendo lo de siempre, engañando a todo el mundo e intentando engañarme a mí, pero ahora mismo son las 3 y 10 de la mañana y estoy luchando muy fuerte conmigo misma por no llamarte y decirte lo mucho que te echo de menos y, sobretodo, lo mucho que te quiero. Hemos intentado todo lo posible para olvidarnos, para que yo pudiera olvidarme de ti y nada, absolutamente nada ha funcionado. Me jode saber que voy a quererte hasta el dia en que me muera. Porque podemos estar meses e incluso años sin hablar, pero vuelves un día cualquiera y vuelves a poner mi corazón patas arriba y mi vida revolucionada. 

Dicen que de amor todavía no se ha muerto nadie, pero yo voy a acabar muerta de tanto quererte. No sé por qué pero todo lo bonito de mi vida quiero compartirlo contigo. Quiero crecer contigo, cuidarte y formar parte de ti. Sobretodo esto último, porque sé que ya no formo parte de ti. Eres tú, es que no hay otra explicación. Solo sé que estoy queriendo de verdad cuando te tengo alrededor. 

Te juro que he hecho todo lo que he podido, pero olvidarte es imposible. Siempre, siempre vuelves. Y cuando te vas, nunca te vas del todo. Me encantaría poder decirte todo esto, pero ya no puedo estropear más las cosas. Espero que un día seas capaz de perdonarme, porque yo no lo seré. Te quiero. Te quiero muchísimo y te echo tanto de menos que un día va a estallar mi corazón y esa será la única forma de dejar de quererte: morir.

miércoles, 1 de junio de 2016

Cenizas de la eternidad.

Ha pasado bastante tiempo desde la última vez que tuvimos una conversación. Una conversación de verdad, sin reproches ni rencores y con ganas de no dejar de hablar.

Sé qué hice mal, solo quiero arreglarlo porque esta situación, por mucho que diga que no, me supera. Hemos compartido tanto, he sentido tanto por ti, he querido darte tanto que ahora este silencio es todo lo contrario a lo que siempre quise. Puede que no tenernos sea lo mejor y que ahora sea cuando nos estamos haciendo más bien que mal, pero en el fondo sé que no. Tú lo sabes mejor que nadie, que hay cosas que solo tú y yo entendemos, que sigo sabiendo lo que pasa por tu mente y sé que sigues viendo mi estado de ánimo en mis pupilas. Porque hay cosas que no se olvidan ni se borran, también personas.
Ojalá nosotros.

Entrar para no salir.

Cuando empiezas a escribir sobre alguien, sabes que esa persona cuando salga de tu vida dejará todo en ruinas. Sé que vas a arruinarme, que voy a quedarme en nada, pero es imparable. Nos quedaremos en nada, pero tú seguirás intacto y yo volveré a resignarme.

Lo malo de este "nosotros" es mi forma de vivirlo todo contigo, porque no dejo de compararte con él. No sé por qué, bueno en verdad sí. Lo que pasa es que hay algo en mi interior que me dice que solo he sido capaz de quererle a él y que si alguna vez quiero a alguien más, lo que sienta tendrá que parecerse a eso. Lo que me jode es que se parece, es que espero que suene mi móvil y seas tú cada segundo del día, que no dejo de pensarte y lo odio y me odio por volverme a tropezar con otra piedra.

Porque tengo millones de cosas que decirte. Porque me gustaría hacerte feliz o al menos intentarlo, quererte como mereces que te quieran y entrar en tu vida y marcarla, grabarte mi nombre a fuego en el pecho, si es que creo que solo podría entrar en tu vida para no salir.