martes, 21 de febrero de 2017

Solo quiero que me comas y punto.

Sé que no te conozco. Puedo saberte de memoria y entender el por qué de tus sonrisas, pero no sé qué te aterra. No sé si crees en la suerte o si, simplemente, te gusta tentar a ella. Si eres de los que se queda despierto en la cama cinco minutos antes de levantarse o de los que saltan cuando escuchan el despertador. No sé si te preguntas qué habrá después de la muerte o estás muy ocupado viviendo como para planteartelo. No sé cuántas veces te han roto, después de cuántas sonrisas has encontrado la definitiva. 

Tampoco llegaré a saberlo nunca, pero eso no significa que no haya hecho de tu pecho el hogar en el que quiero vivir para siempre. Es triste saber que en mi concepto de felicidad, que se resume en un contigo, no hay espacio para la realidad. Es triste saber que ha distancias que no son kilómetros, pero separan tanto o incluso más. 

Que hay distancias
entre palabras
que de dicen
a centímetros.

Porque hay distancias
marcadas por comas,
porque no es lo mismo que te digan:

    "No te quiero"
que
   "No, te quiero".


Porque hay personas
que son comas
y deberían ser
punto.

martes, 14 de febrero de 2017

La respuesta a todas mis preguntas.

No he sabido cómo entenderte todavía. Eres un enigma que está explotando mi cabeza al máximo. Me sonríes y no sé si son pistas o más incertidimbres. Dejas de buscarme, y sigo sin saber si son pistas o más incertidumbres, pero dejo de preguntarmelo y las ganas de jugar se agotan en milésimas de segundo. No quiero jugar(mela) pero sí resolverte, porque quiero encontrar respuestas sin la necesidad de hacer preguntas. Sé que hay mucho más detrás de tu cuerpo, sé que se esconden millones de maravillas y pesadillas dentro de ti. Y no quiero conocerlas y amarlas, quiero conocerlas y odiarlas, para entenderlas y respetarlas. Porque no quiero quererte por todo lo que eres. Quiero quererte porque no quiero todo lo que eres, porque quiero que me des todas las razones por las que debería odiarte, pero aun así yo decida quedarme a tu lado. 

Eres jeroglífico, enigma, problema.
Incógnita, dibujo e interrogante.

Pero también
la respuesta
a todo.

Y quiero,
ante todas las preguntas de la vida,
responder solo las tuyas.

Y quiero,
ante cualquier sonrisa de la vida,
morder solo la tuya.